
La bestia en la base: NASCAR llega a Base Naval Coronado
Es difícil envolver mi cabeza alrededor de la escala de lo que NASCAR está arrancando este fin de semana. Por primera vez en la historia, el deporte está llevando sus autos de alto nivel a las calles y pistas de una base militar activa de los Estados Unidos: Base Naval Coronado. Después de dos años de intensa planificación secreta, han creado un circuito de 3,4 millas que pasa por los hangares y las líneas de vuelo donde los jets seguían operando tan recientemente como el miércoles.
Este proyecto no es más que un esfuerzo de coordinación masivo dirigido por Amy Lupo, Brian Geye, Jeremy Casperson y Jerry Kaproth. Tenían que conciliar dos mundos completamente diferentes —NASCAR y la Armada de los Estados Unidos— para construir un curso que involucrara 3.184 barreras y 6.8 millas de muro y esgrima. No era sólo logística; tenían que realizar casi 1 millón de dólares de trabajo de superficie de pista, incluyendo suavizar las ondulaciones de raíl-crane y soldar más de 150 sitios diferentes a nivel de tierra para hacer la ruta de carrera.
¿La parte más hermosa de toda esta historia? La colaboración. No era sólo una entrega corporativa; marineros navales del Batallón de Construcción Amphibiosa Uno ofreció su propio tiempo para ayudar a construir los puentes peatonales y gestionar las paredes de la pista. Es un recordatorio sorprendente que para toda la brillantez técnica de las simulaciones iRacing utilizadas para perfeccionar el diseño, la aplicación del mundo real en una base de trabajo es un triunfo humano. La misión sigue siendo el ejército de Estados Unidos, ante todo, y eso hace que el evento de este fin de semana sea realmente algo que presenciar.


