

La lluvia de Montreal amenaza un paso hacia lo desconocido para la red
El pronóstico del tiempo en Montreal ha cambiado, y por una vez, la lluvia parece una verdadera amenaza para interrumpir el orden. Aún no hemos visto una sesión oficial mojada esta temporada, lo que significa que los 2026 coches y neumáticos siguen siendo un misterio total en la lluvia. En un circuito callejero como este, donde las paredes están siempre inminentes, la falta de datos es una receta para el caos absoluto.
Mientras que algunos equipos gestionaron pruebas tempranas mojadas en Barcelona o Silverstone, esas sesiones se sienten como hace toda la vida, dado lo mucho que estos coches han evolucionado. Los esfuerzos más recientes de Red Bull, Racing Bulls y Lewis Hamilton en pruebas de neumáticos húmedos, o el reciente trabajo de Alpine en Magny-Cours con una mula de 2025, ofrecen una ligera ventaja. Andrea Stella de McLaren admite que cualquier dato existente sobre la explotación de la unidad de energía en la lluvia es una ventaja masiva, señalando que las condiciones húmedas provocan que el rendimiento se desvíe agudamente de simulaciones.
Para los conductores, la preocupación es universal: la temperatura. George Russell, Lando Norris y Kimi Antonelli destacaron la lucha de mantener estos neumáticos en su ventana de operaciones. Con un millar de caballos de fuerza en el grifo y una superficie de bajo perfil, esos primeros pocos vueltas serán traicioneros. Max Verstappen, un maestro de lluvias experimentado, lo mantuvo simple: va a ser una gran lucha para que todos lo hagan funcionar. Si llega la lluvia, Montreal dejará de ser una carrera de estrategia y empezará a ser una prueba de supervivencia cruda.



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