

Cuando los compañeros de equipo van a la guerra: una historia de rivalidades internas de Fórmula 1
Es el sueño de cada equipo de Fórmula 1 tener dos pilotos luchando en el nivel superior de sus carreras, pero a menudo es una receta para el caos absoluto. La historia muestra que una vez que la niebla roja desciende, los directores de equipo se ven forzados a una lucha desesperada para preservar el éxito colectivo de la máquina sobre los egos individuales.
Desde las monedas hasta las que Ron Dennis distribuyó motores Honda entre Alain Prost y Ayrton Senna en McLaren, a la cocina de presión intensa de Mercedes en los 2010s, los métodos han sido tan variados como las personalidades implicadas. Toto Wolff, por ejemplo, una vez recurrió a amenazar a Lewis Hamilton y Nico Rosberg con redundancia por correo electrónico sólo para asegurar que los intereses de la marca fueran priorizados. Es un recordatorio de que incluso los trajes más exitosos están constantemente equilibrando en una cuchilla.
Algunos equipos optaron por estructuras rígidas, como la saga 'Multi 21' en Red Bull, donde Sebastian Vettel desafió las órdenes de mantener la posición por delante de Mark Webber en Malasia 2013. Otros, como McLaren, han intentado confiar en las reglas de papaya, exigiendo carreras limpias y respetuosas que les permitieron asegurar un Campeonato de Equipos por un masivo 364 puntos. Ya sea a través de la gestión de hierro o un salto de fe en sus conductores, mantener la paz en el garaje sigue siendo una de las tareas más difíciles en el deporte.



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